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Ayude a Amina Lawal, no
reenvíe esta carta
Por Jose Luis Lopez
Cuando en marzo de 2002 nos hacíamos eco de una de las primeras
cartas del tipo cadena, en que se pedía por la vida de una joven
mujer nigeriana condenada a muerte por lapidación, además de
afirmar que el caso era real, dábamos nuestra opinión, siempre
contraria a que se reenvíe este tipo de mensajes, aún cuando
ello se haga con muy buenas intenciones.
Básicamente nuestra posición se resume en las razones que muy
bien expone Eugenio Siccardi en su sitio "Rompecadenas":
- Poner nuestro nombre en un mail no es "firmarlo". Cualquiera
puede poner nuestro nombre, avalando incluso cosas con las que
no estamos de acuerdo.
- Nadie se tomará el trabajo de chequear si los miles de
personas que aparecen en estas cadenas existen realmente, si su
documento de identidad es el correcto, si realmente fue esa
persona quien "firmó" y si está de acuerdo con lo que "firmó".
Por lo tanto, nuestro nombre o cualquier nombre inventado da lo
mismo.
- En general, estas campañas son comenzadas por particulares sin
muchos recursos ni conocimientos. Resultado: si la campaña no
tiene mucho éxito, no se logra nada. Si la campaña obtiene
difusión, la dirección de mail de esta persona se verá saturada
y deberá darla de baja ante la imposibilidad de procesar tal
cantidad de información. Esto sucedió por ejemplo con la campaña
titulada Mujeres en Afganistán.
- Este tipo de campañas genera millones de mails rechazados
durante años.
- ¿Quién se beneficia con todo esto? Como siempre, los spammers
(nota de VSA: existe gente que realmente vive de esta acción, la
de coleccionar direcciones de correo válidas, para luego
venderlas a inescrupulosos que las usan para el envío de
toneladas de correo basura).
Hay otras formas de colaborar, o de protestar contra
acontecimientos como estos, pero ésta no lo es.
Justamente hoy hemos recibido otro mensaje, en donde se pide
exactamente lo contrario, que se dejen de enviar mensajes
solidarios (esta vez a favor de otra mujer acusada por un delito
parecido, Amina Lawal).
Más allá que la divulgación en si misma de esta otra carta,
también es algo que debemos evitar, lo importante en ella son
las razones esgrimidas para evitar usar el envío indiscriminado
de correo electrónico en forma de cadena para solidarizarnos,
como en este caso, por una causa que creemos justa. Simplemente
no es la forma, ni es el medio para hacerlo.
Uno de las más importantes razones para que sea tan difícil
evitar esto, es que resulta mucho más cómodo hacer un clic en un
enlace que levantarnos de nuestra silla y hacer algo
verdaderamente útil. Debemos entender que un mensaje de protesta
o de solidaridad, enviado en cadena, es solo una trampa para
nuestra conciencia, a favor de nuestra propia comodidad
personal, pero jamás dará los resultados que pensamos.
El caso de Amina Lawal debería hacernos pensar muy seriamente en
esto.
La información siguiente es real, y damos los enlaces
respectivos a los sitios en que surgió, al final del artículo.
Reproducimos a continuación el texto tal como figura en la
página Web de una de las organizaciones involucradas. Recordemos
que existen al menos dos correos electrónicos que se están
propagando como cadenas electrónicas, uno en el que se pide por
la vida de Amina Lawal. El otro, en donde se nos dice que no
debemos hacerlo. Ninguno de los dos deben ser reenviados, para
evitar el SPAM, y por las razones que el siguiente texto
explica.
---
Comienzo del Texto original ---
[Fuente: http://www.mujeresenred.net/nigeria-baobab.html]
Cesad la campaña internacional de cartas de protesta a
favor de Amina Lawal
ZialdoKA vía Pititako Irratia/Mujeres en red, 2003-05-08
23:16
Os transmitimos un texto de ESPECIAL IMPORTANCIA que nos ha
hecho llegar la organización internacional "Mujeres viviendo
bajo Leyes Musulmanas" uno de los grupos internacionales
clave en la lucha contra los movimientos integristas
islámicos.
En esta nota se pide que POR FAVOR, CESE LA CAMPAÑA
INTERNACIONAL DE CARTAS DE PROTESTA A FAVOR DE AMINA LAWAL.
Para Mujeres en Red nuestras compañeras de WLUML tiene total
credibilidad. Conocemos desde hace años sus interesantes
publicaciones aportando lecturas no integristas de la
aplicación del Islam y sus Acciones de Alerta denunciando
los fundamentalismos practicados en los diferentes países
islámicos: Argelia, Pakistán, Arabia Saudí, Sudán, Irán,
etc. etc.
La organización ha sido también un puente fundamental entre
las mujeres occidentales y las mujeres del mundo musulmán
organizadas para defender los derechos humanos en el
interior de sus propios países.
Es el caso de la organización BAOBAB que lidera en Nigeria
la denuncia de la violación de los derechos humanos de las
mujeres y que está llevando a cabo en la práctica la defensa
de Amina Lawal.
Es esta organización quien firma la nota que os presentamos
a continuación y que dada la importancia del tema desde
Mujeres en Red hemos traducido al español con urgencia.
Desde Mujeres en Red efectivamente somos partidarias de la
movilización internacional en los casos en los que se estima
oportuno por estrategia de quienes están sobre el terreno.
Es una de las ventajas que nos proporciona la Internet...
mantener la conexión permanente en los diferentes puntos del
planeta y coordinar las reacciones inmediatas en caso de que
se estime oportuno. Pero para la fiabilidad de nuestras
redes, resulta fundamental el uso responsable y crítico del
medio.
Saludos y gracias a todas y todos por el apoyo.
Montserrat Boix
Coordinadora de Mujeres en Red
POR FAVOR, CESAD LA CAMPAÑA INTERNACIONAL DE CARTAS DE
PROTESTA A FAVOR DE AMINA LAWAL
2 DE MAY0 DE 2003
Versión en español traducida por Mujeres en Red/Yolanda
Sobero
Original en ingles:
http://www.wluml.org/english/new-archives/nigeria/amina-lawal-summary-0802.htm
Queridos amigas/os:
Ha existido un sinnúmero de campañas y de cartas respecto a
Amina Lawal (condenada a morir lapidada por adulterio en
agosto de 2002). Muchas de ellas son inadecuadas e
inefectivas e incluso pueden dañar su causa y aquellas de
otras mujeres en situaciones similares.
La información que circula actualmente es inexacta y tales
campañas no ayudar a la situación en Nigeria, que es
volátil. Al final de esta carta, indicamos las vías mediante
las cuales pueden ayudarnos y esperamos poder contar con
vuestro continuo apoyo.
Clarificación de los hechos
Primero, nos gustaría examinar algunos hechos que esperamos
que clarifiquen la situación. Contrariamente a la
información que circula ampliamente, la condena de Amina
Lawal NO ha sido sostenida por el Tribunal Supremo de
Nigeria. La señora Lawal fue primero condenada por el
Tribunal Superior del Estado de Katsina (norte de Nigeria).
Su apelación está actualmente en el Tribunal de la Sharia de
Apelación del Estado de Katsina. La siguiente audiencia de
la apelación ha sido fijada para el 3 de junio de 2003. Si
la apelación no prosperase, la señora Lawal podría apelar al
Tribunal Sharia de Apelación (Tribunal federal nigeriano).
Sólo si no triunfa en el Tribunal Federal de Apelación, el
caso del Lawal iría al Tribunal Supremo de Nigeria. En otras
palabras, el proceso está aún lejos de una inmediata
lapidación. Aunque la tensión de la señora es obviamente
considerable y penosa, ella no está en peligro inmediato de
una ejecución judicial.
Además, no se ha perdido ninguna de las apelaciones
presentadas por BAOBAB y las ONGs de apoyo local de Nigeria.
Todo el proceso de apelación ha tenido éxito. Una vez más,
se han ganado todas estas apelaciones en los tribunales
Sharia del estado, desde donde se elevarían al Tribunal
Supremo. (Sin embargo, insistimos en que aún queda trabajo
por hacer en este ámbito ya que a veces los jueces optan por
anular en base a tecnicismos, impidiendo así unas bases
sustantivas de las apelaciones.
También subrayamos que históricamente los Tribunales
Estatales Sharia de Apelación, y especialmente el Tribunal
Federal Sharia de Apelación, han aprobado sentencias que son
más equitativas con el género, en contrate con los
Tribunales inferiores, donde se han dictado todas las
penas).
Contrariamente a los comunicados que han dado pie a muchas
de las campañas internacionales de peticiones y cartas de
protesta, no se ha producido ningún indulto como resultado
de la presión internacional. Ninguna de las víctimas ha sido
indultada.
Ninguna de las sentencias de lapidación se ha llevado a
cabo. Bien porque las apelaciones han tenido éxito o bien
porque las condenadas aún están en proceso de apelación.
¿Peligros de las campañas de cartas?
Sin embargo, si existiera algún peligro físico inmediato
para la señora Lawal y otros casos, éste procede de la
(sobre)reacción política y de vigilancia a los intentos de
presión internacional.
Esto ha sucedido ya en el caso de Bariya Magazu, una
adolescente soltera acusada de 'zina' (mantener relaciones
sexuales fuera del matrimonio) y condenada a ser azotada en
Zamfara en 1999. La sentencia de Magazu fue ejecutada, de
forma bastante ilegal, sin aviso, pese a las afirmaciones
previas del tribunal de que la sentencia no sería ejecutada
hasta por lo menos un año después.
La noche anterior se le informó de que sería realizada a
primera hora de la mañana siguiente ( y así no hubo forma de
ponerse en contacto con nadie para pedir ayuda, incluso en
el caso de que esta adolescente, sin escolarizar y pobre,
hubiera tenido acceso a un teléfono o conocimiento
organizado y experiencia), la burocracia estatal ha sido
instruida para obstruir y rechazar los papeles de apelación
de los abogados de BAOBAB.
La sentencia fue ejecutada de forma ilegal no pese a la
presión nacional e internacional, fue desafiada de forma
intencionada. El gobernador del Estado de Zamfara alardeó de
su resistencia a estas cartas procedentes de infieles. Por
lo tanto, nos gustaría que se reconociera que la campaña
internacional de cartas de protesta no es necesariamente
siempre la forma más eficaz de actuar.
Por el contrario, los defensores de los derechos de las
mujeres deberían valorar sus potenciales efectos
contraproducentes antes de planificar las estrategias.
Problemas con las peticiones basadas en una información
inadecuada
Incluso cuando las protestas son formas adecuadas de acción,
cuando se basan en inexactitudes de hecho, son más fáciles
de ignorar. Las protestas y cartas que circulan basadas en
información inexacta pueden además agravar la situación en
lugar de ayudar, y dañar la credibilidad del movimiento
activista local , quién se entiende que ha facilitado esta
información.
Si recordamos que son las activistas locales quien en la
mayoría de los casos facilitan la introducción de los
derechos principales en la realidad cotidiana de la gente,
el reducir la capacidad y el potencial de éstas activistas
locales para promocionar y defender los derechos humanos y
de las mujeres es un modo contraproducente de actuación.
Por favor, verifique la veracidad de la información con el
movimiento activista local antes de difundir las peticiones
o responder a ellas.
Estereotipos negativos representativos del Islam y de los
musulmanes
Los discursos del colonialismo dominante y los principales
medios de comunicación internacionales han presentado al
Islam ( y a África) como el Otro bárbaro y salvaje. Por
favor, no les haga caso. Los estereotipos aceptados que
presentan al Islam como incompatible con los derechos
humanos no sólo perpetúa el racismo sino que además confirma
los argumentos de los extremistas político-religiosos de
derecha en todo nuestro contexto.
Valoramos que muchos de los que se suman a las campañas de
cartas están motivados por el mismo sentido de solidaridad
internacional y feminista que lleva a BABOBAB a participar
en las acciones internacionales.
Pero cuando las cartas de protesta representan estereotipos
negativos del Islam y de los musulmanes, más que fomentar la
reflexión y reforzar los movimientos progresistas locales,
inflaman los ánimos. Pueden dar como resultado
comportamientos como el del gobernador del estado d e
Zamfara respecto a Bariya Magazu o incluso comportamientos
más amenazantes, hostiles y violentos por parte de los
vigilantes (en los actos extra-legales de los actores no
estatales, como las hordas de jóvenes desempleados que
conforman el grueso de los vigilantes).
En consecuencia, tales cartas pueden poner en peligro tanto
a las víctimas, que son fácilmente detectadas en sus
comunidades, como a activistas y abogadas que las apoyan
(que son particularmente vulnerables cuando tienen que pasar
entre multitudes hostiles de camino al juzgado, por
ejemplo).
Los discursos musulmanes y la invocación del Islam pueden
utilizarse tanto para vindicar y proteger los derechos de
las mujeres en algunos lugares y situaciones como para
violarlos y restringirlos en otros sitios y ocasiones como
en este caso. Lo mismo puede decirse de otras muchas
religiones y discursos ( por ejemplo, el cristianismo, el
capitalismo, el socialismo, la modernización, por nombrar
unos pocos).
Para nosotras la cuestión es preguntar quién invoca al Islam
(o cualquier otra creencia / discurso), con qué fines, y
además reconocer y apoyar a los disidentes dentro de la
comunidad involucrada más que sumarnos a una condena
generalizada de las creencias y culturas, la cual rara vez
es adecuada o efectiva para cambiar los puntos de vista
dentro de la comunidad afectada. Por favor, sea sensible a
estas cuestiones en cualquier carta de protesta que escriba.
Apoyo a las presiones locales
Existe un lugar para la presión y las campañas
internacionales. No queremos plantear que no sea importante
realizar una campaña internacional. Sin embargo el uso de
las peticiones de protesta internacional como respuesta
automática reduce su utilidad como herramienta de defensa.
Creemos que ahora no es el momento oportuno para realizar
una campaña internacional de cartas de protesta, pero nos
preocupa que la situación cambie y que cuando necesitemos la
presión internacional y pidamos el apoyo internacional,
entonces la energía moral y la indignación del mundo haya
agotado el efecto como resultado de la fatiga por la
campaña.
Las campañas internacionales de cartas tienen un potencial
específico que puede ser espectacularmente exitoso (como en
el caso de Fátima Yacoub en Chad a mediados de los años 90).
Sin embargo no es oportuna en este momento.
El caso de Amina no es un caso individual. No todos los
casos de condena han merecido titulares en los medios
internacionales ni siquiera en los nacionales. Todos ellos
no pueden convertirse en causas célebres y en temas para
cartas de protestas. (Muy poca gente conoce el nombre de
Hafsatu Abubakar, la primera mujer absuelta tras apelar una
sentencia a morir lapidada, ni el nombre de otras 8 mujeres
y 10 jóvenes cuyos casos lleva en este momento BAOBAB, por
ejemplo).
La prioridad es el uso de las estructuras y mecanismos
locales (como medio para resistir las leyes retrógradas o
las interpretaciones de las leyes y de las fuerzas que están
detrás). Los islamistas políticos y los vigilantes amenazan
(y realizan) actos de violencia contra quienes les critican
con el fin de intimidar a la gente. Pero también han
difundido argumento de que cualquier crítica o apelación de
la condena es antiislámica y equivale a apostasía y, por lo
tanto, intentan mantener a la gente sometida pacíficamente y
voluntariamente.
Uno de los medios de oposición es nuestra posibilidad de
presentar apelaciones en el sistema de la Sharia y, por lo
tanto, demostrar que la gente tiene derecho a apelar y hacer
frente a las injusticias, incluidas aquellas que se realizan
en nombre del Islam.
Cada apelación en los tribunales de la sharia locales
fortalece este proceso. Desde los primeros casos, el de
Bariya Magazu (en el que BAOBAB tuvo que convencer a su
familia y varios líderes de opinión de la aldea para que
aceptasen una apelación) y el caso Jangedi (en el que un
hombre acusado de robo se negó a apelar y le fue amputada su
mano), muchas víctimas ya no se conforman con las
injusticias sino que buscan ayuda.
Además, tanto en el caso de Safia Husseini Tungar-Tudu como
en el de Amina Lawal, los miembros de sus comunidades han
hablado del abuso de la Sharia y han realizado acciones para
protegerlas de los vigilantes locales. Estas son las
acciones que no sucedían cuando BAOBAB comenzó su trabajo en
1999. En esa época ni siquiera resultaba fácil encontrar un
abogado de la comunidad musulmana dispuesto a representar a
la víctima.
Las apelaciones ganadas en los tribunales de la Sharia, como
nosotras y otras han hecho, establecen que no pueden
ejecutarse las condenas. Un indulto significa que la gente
es culpable pero el estado les perdona, lo que no posee la
misma resonancia moral y política. Un indulto, percibido
como resultado de una presión exterior convence incluso
menos a la comunidad de que sea justo. Si no queremos que
tales abusos continúen tenemos que convencer a la comunidad
de que no acepte las injusticias, incluso cuando se realizan
en nombre de creencias fuertemente arraigadas.
Decisión de las estrategias para combatir las injusticias
Pedimos estrategias de solidaridad internacional que
respeten los análisis y las acciones de aquellas activistas
involucradas más de cerca y en consonancia con las
cuestiones de base y los deseos de las mujeres y hombres que
sufren de forma directa las violaciones de sus derechos.
Los grupos locales en Nigeria que representan directamente a
las víctimas (a la cabeza de los cuales están BAOBAB para
los Derechos Humanos de las Mujeres y WRAPA Agencia para la
Protección y Avance de los Derechos de las Mujeres) han
pedido de forma explícita que NO se realicen campañas
internacionales de cartas. Cuando las víctimas de los abusos
de los derechos humanos permanecen incomunicadas entonces
cada uno puede claramente actuar según sus propias creencias
para intentar ayudarlas.
Tal no es la situación. Las víctimas no están detenidas (en
realidad conceden entrevistas a la prensa). Han elegido
apelar y aceptar la asistencia de la s ONG como BAOBAB,
WRAPA y las redes de ONG nigerianas de mujeres y de Derechos
Humanos que las apoyan.
Existe una arrogancia perjudicial en presuponer que las
organizaciones internacionales de Derechos Humanos u otras
siempre saben más que las directamente involucradas y que,
por lo tanto, pueden realizar acciones en contra de sus
deseos expresos. Desde luego, siempre existe la posibilidad
de que aquellos directamente involucrados estén equivocados
pero seguramente la línea de acción es persuadirles de la
corrección de los análisis y estrategias de uno, más que
ignorar sus deseos.
Ellos al menos tienen que vivir directamente con las
consecuencias de cualquier decisión equivocada que tomen.
Por favor, contacte con cuyos derechos han sido violados y/o
los grupos locales directamente involucrados para debatir
las estrategias de solidaridad y apoyo antes de lanzar las
campañas.
¿Cómo pueden ayudar la gente y otras organizaciones?
De forma inmediata, se necesitan recursos (dinero, pero no
sólo dinero) para apoyar directamente tanto a las víctimas
como para los procesos de apelación. Casi todas las víctimas
son pobres y la mayoría además viven en zonas rurales y se
han topado con que sus vidas y trabajo y los de sus
familiares están desbaratados.
Económicamente están afectadas, así como bajo una
considerable presión social. Con frecuencia su salud (física
y psíquica) se resiente como consecuencia de la presión.
Puede ser necesario considerar un asilo seguro (teniendo en
cuenta cuestiones como documentos de viaje, visados, costes
y cómo reaccionará la burocracia gubernamental).
Se necesitan recursos para las necesidades de las víctimas,
de los que mantienen y familias, para afrontar las
consecuencias de la presión (apoyo de consuelo, tratamientos
médicos y medicinas) y afrontarlas de forma segura.
También está el problema de los costes de la apelación.
Obviamente, existen gastos legales, que incluyen las costas
del tribunal y los honorarios del abogado (no todos los
abogados están dispuestos o son capaces económicamente de
trabajar completamente gratis. Incluso cuando donan su
especialización, pueden tener que pagar por las citaciones
del tribunal y los gastos de viaje y manutención).
También se incluyen los gastos de toda una serie de costes
asociados. La apelación es intensa en lo personal y larga en
el tiempo. Los activistas tienen que contactar con los
medios de comunicación y las redes locales para encontrar a
las víctimas, viajar para ofrecerles apoyo, acordar y
participar en las sesiones de estrategia (incluso si la
mayor parte de estos viajes son nacionales), preparar la
argumentación y la documentación, viajar al tribunal con las
víctimas, comprometerse en apoyar a la víctima (debatir su
situación y las posibles opciones y ramificaciones),
enfrentarse con posibles consecuencias como la pérdida de
tierras o la enfermedad, proporcionar apoyo emocional,
contactar con las redes de apoyo locales e internacionales,
eso sin mencionar los informes escritos y análisis
constantemente solicitados.
A las activistas de los derechos de las mujeres que trabajan
en estos temas desde hace tiempo para recibir el apoyo de
abogadas progresistas, estudiosos islámicos, activistas en
pro de los derechos de toda Nigeria, el mundo musulmán y de
otros lugares, en la forma de argumentaciones legales y
religiosas (fiqh), precedentes legales y estrategias
generosamente compartidas, nos gustaría reconocer esta ayuda
y apoyo (ha sido muy útil y probablemente nunca será
suficiente).
A largo plazo, existen dos necesidades que cubrir: la
construcción de la cultura de reconocimiento de los derechos
y combate de las violaciones en los ámbitos local y nacional
y el desarrollo de argumentos y trabajo legal para cambiar
las leyes, los requisitos de prueba y procedimientos.
En suma, es urgentemente y necesario financiar
organizaciones creíbles que realicen tanto el trabajo a
corto como a largo plazo.
También son muy útiles los intercambios de información,
experiencias y conocimiento de situaciones similares.
También puede ser necesaria la oferta práctica de sitios
seguros fuera de la comunidad, dentro de Nigeria, o fuera de
Nigeria.
Finalmente, por favor, difunda este mensaje ampliamente,
incluidos todas listas y redes en las que han circulado
peticiones basadas en información inexacta. Sería útil que
compartiese y debatiese este mensaje con otras/os activistas
y organizaciones que han demostrado su solidaridad con estos
casos.
Respetuosamente
Ayesha Imam (miembro)
ayesha@baobab.com.ng
Sindi Medar-Gould (directora ejecutiva)
BAOBAB por los Derechos Humanos de las Mujeres.
BAOBAB por los Derechos Humanos de las Mujeres ha estado
estrechamente involucrada en la defensa de los derechos de
las mujeres, hombres y niños en el derecho musulmán
consuetudinario y secular y, en particular, en aquellos
condenados bajo la nueva legislación Sharia Penal, en vigor
desde 2000 en Nigeria.
De hecho, BAOBAB fue la primera ( y durante meses, la única)
ONG con miembros de la comunidad musulmana, que desean
hablar públicamente contra las versiones retrógradas de las
leyes musulmanas y trabajan para cambiar la consideración
conservadora dominante de los derechos de la mujer
contemplados en la Sharia (leyes religiosas musulmanas) así
como en las leyes consuetudinarias y seculares.
BAOBAB fue también la primera, y de nuevo durante algún
tiempo la única ONG que localiza a las víctimas y apoya sus
apelaciones, consigue fondos para los costes y reúne un
equipo de estrategia de activistas de derechos humanos y de
las mujeres, abogados, estudiosos islámicos que aportan
voluntariamente su experiencia y tiempo.
BAOBAB para los Derechos Humanos de las Mujeres recibió en
2002 el Premio Libertad John Humphrey por su trabajo. La
labor de BAOBAB también ha sido citada recientemente por la
Relatora Especial sobre la Violencia contra las Mujeres como
ejemplo de la mejor práctica.
Si desea apoyar el trabajo de BAOBAB por los Derechos
Humanos de las Mujeres, por favor envíe un talón u orden de
pago internacional a:
A/ BAOBAB/WLUML-AME Legal Defence Fund (apoya los gastos
inmediatos de las víctimas y del proceso de apelación) y/o
B/ BAOBAB /WLUML-AME Rights Advocacy Fund (apoya el trabajo
a largo plazo respecto a las criticas de los derechos en las
leyes musulmanas, así como en las consuetudinarias y
seculares y trabaja en las reconstrucción de los derechos en
el derecho y en la práctica) y /o
C/ BAOBAB/WLUML-AME Core Fuding (permite el uso flexible de
que aún debe ser afrontado y difundido)
Debe ser enviado a
BAOBAB for Women's Human Rights
PO Box 73630
Victoria Island
Lagos (Nigeria)
O
BAOBAB for Women's Human Rights
PMB 134,
1333A Norh Avenue
New Rochelle
NY 10804
USA
O
BAOBAB for Women's Human Rights
PO Box 28445
London N19 5JT
UK
---
Final del Texto original ---
Las direcciones son reales, y no se trata de un engaño.
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